Eres Su Mundo

Dios creo el mundo y todo lo que en el hay


El amor que Dios te tiene no puede medirse, contenerse, explicarse, comprenderse, compararse ni verse. Acéptalo simplemente como lo que es: el amor más puro y auténtico que habrás de conocer.

Reposar en el Señor es consuelo, es paz, algo que no se puede reemplazar con nada. Es sonreír en cualquier circunstancia. Es amar.

La belleza del Señor te transporta a las maravillas de Su amor. Ningún ojo terrenal ha contemplado Su hermosura, pero es tan maravillosa como Su amor. Esa hermosura tiene poder creador; transforma todo lo feo en la belleza misma. Es lo que hace que el pecador se sienta amado, hermoso, salvo y limpio otra vez.

En el Cielo no hay tormentas, solo brisas suaves. La brisa representa las tiernas caricias del Señor, Su naturaleza tranquilizadora y Su tierno amor.

Dios no es temor; es paz. No es preocupación; es fe. No es estrés; es confianza. Sé todo lo que Él es, y tendrás el espíritu de tranquilidad que deseas en tu vida.

No te limites a orar; ¡vive y respira la oración! Deja que fluya a través de ti de un modo tan natural y automático como el latido de tu corazón o la respiración de tus pulmones. Solo entonces descubrirás el secreto, la energía y el pleno poder de la oración.

¿Alguna vez te has detenido a escuchar el silencio? ¿Alguna vez te has detenido con la única finalidad de callar? El silencio es una virtud, y hace falta práctica para perfeccionar el arte del silencio y la tranquilidad. Y es muy beneficioso. Esta quietud te imparte tranquilidad mental, porque la mente también debe guardar silencio para poder disfrutar de lleno de ese estado de tranquilidad y quietud.

Las cosas no ocurren al azar o por casualidad. Todo sucede de acuerdo con un plan maravilloso y más profundo de lo que sabes. El poder de Dios se manifiesta a través de la vida, afecta tu destino personal, y el del mundo en el que vives. No te tragues la mentira que dice que todo ocurre por casualidad, que no hay propósito ni razón de ser y no estás llegando a ninguna parte. El plan de Dios marcha según lo previsto y todo ocurre en el momento y lugar precisos de acuerdo a Su voluntad. Todo tiene su razón de ser.

Si vieras las bellezas que te esperan, la perfección del plan de Dios para tu vida, el esplendor de tu destino y el complejo orden de tu vida, jamás te preocuparías tanto por las batallas de esta vida ni pasarías tanto tiempo con preocupaciones y afanes.

Tu vida está en Sus manos. Tu vida le pertenece a Dios. Él no dejará que te toque nada que no vaya a ser hermoso y bueno algún día, cuando lo veas desde Su perspectiva. No tienes motivo para temer el futuro; está seguro en Sus manos.

 

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Dios te Bendiga grandemente