¡Vívela!


Te invito a Leer Ezequiel 33:30-33

Cada año, una de mis metas es leer toda la Biblia. Mientras estaba apuntándola entre mis buenos propósitos de año nuevo, reparé en un marcador de libros sobre mi escritorio.
 En una de sus caras aparecía un breve texto animando a recibir niños de acogida. En la otra estaban estas palabras con referencia a dicho llamado: «No te conformes con leerlo. Vívelo. Niños reales. Historias reales. Vida real».

En ella conoceras al Señor de Señores y Rey de Reyes

Las personas que produjeron el marcador de libros sabían con cuanta facilidad absorbemos información sin actuar al respecto. Ellos querían que las personas respondieran.
La lectura periódica de la Palabra de Dios es una práctica digna, pero no es un fin en sí misma.
El profeta Ezequiel se dirigió a una audiencia a la que le encantaba escuchar pero que se negaba a actuar.
El Señor le dijo a Ezequiel
: «Y he aquí que tú eres a ellos como cantor de amores, hermoso de voz y que canta bien; y oirán tus palabras, pero no las pondrán por obra» (33:32).
Jesús dijo: «Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca» (Mateo 7:24).

¿Cómo leeremos cada uno de nosotros la Biblia este año? ¿La leeremos rápidamente para alcanzar la meta de terminarla? ¿O la leeremos con el objetivo de hacer lo que dice?

No te conformes con leerla.

¡Vívela!

El valor de la Biblia consiste no sólo en conocerla sino en obedecerla.

 

En ella encontras paz y sociego, y el inmenso amor de Jesús siente por ti

Dios nos ama atanto que dió su vida por ti