La Biblia - Reina Valera 1960

Indice   San Juan 6

San Juan

Capítulo 7
Incredulidad de los hermanos de Jesús

1

Después de estas cosas, andaba Jesús en Galilea; pues no quería andar en Judea, porque los judíos procuraban matarle.

2

Estaba cerca la fiesta de los judíos, la de los tabernáculos; Lv. 23:34; Dt. 16:13

3

y le dijeron sus hermanos: Sal de aquí, y vete a Judea, para que también tus discípulos vean las obras que haces.

4

Porque ninguno que procura darse a conocer hace algo en secreto. Si estas cosas haces, manifiéstate al mundo.

5

Porque ni aun sus hermanos creían en él.

6

Entonces Jesús les dijo: Mi tiempo aún no ha llegado, mas vuestro tiempo siempre está presto.

7

No puede el mundo aborreceros a vosotros; mas a mí me aborrece, porque yo testifico de él, que sus obras son malas.

8

Subid vosotros a la fiesta; yo no subo todavía a esa fiesta, porque mi tiempo aún no se ha cumplido.

9

Y habiéndoles dicho esto, se quedó en Galilea.

 

10

Jesús en la fiesta de los tabernáculos

Pero después que sus hermanos habían subido, entonces él también subió a la fiesta, no abiertamente, sino como en secreto.

11

Y le buscaban los judíos en la fiesta, y decían: ¿Dónde está aquél?

12

Y había gran murmullo acerca de él entre la multitud, pues unos decían: Es bueno; pero otros decían: No, sino que engaña al pueblo.

13

Pero ninguno hablaba abiertamente de él, por miedo a los judíos.

14

Mas a la mitad de la fiesta subió Jesús al templo, y enseñaba.

15

Y se maravillaban los judíos, diciendo: ¿Cómo sabe éste letras, sin haber estudiado?

16

Jesús les respondió y dijo: Mi doctrina no es mía, sino de aquel que me envió.

17

El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi propia cuenta.

18

El que habla por su propia cuenta, su propia gloria busca; pero el que busca la gloria del que le envió, éste es verdadero, y no hay en él injusticia.

19

¿No os dio Moisés la ley, y ninguno de vosotros cumple la ley? ¿Por qué procuráis matarme?

20

Respondió la multitud y dijo: Demonio tienes; ¿quién procura matarte?

21

Jesús respondió y les dijo: Una obra hice, y todos os maravilláis.

22

Por cierto, Moisés os dio la circuncisión (no porque sea de Moisés, sino de los padres); y en el día de reposo circuncidáis al hombre. Lv. 12:3. Gn. 17:10

23

Si recibe el hombre la circuncisión en el día de reposo, para que la ley de Moisés no sea quebrantada, ¿os enojáis conmigo porque en el día de reposo sané completamente a un hombre? Jn. 5:9

24

No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio.

 

25

¿Es éste el Cristo?

Decían entonces unos de Jerusalén: ¿No es éste a quien buscan para matarle?

26

Pues mirad, habla públicamente, y no le dicen nada. ¿Habrán reconocido en verdad los gobernantes que éste es el Cristo?

27

Pero éste, sabemos de dónde es; mas cuando venga el Cristo, nadie sabrá de dónde sea.

28

Jesús entonces, enseñando en el templo, alzó la voz y dijo: A mí me conocéis, y sabéis de dónde soy; y no he venido de mí mismo, pero el que me envió es verdadero, a quien vosotros no conocéis.

29

Pero yo le conozco, porque de él procedo, y él me envió.

30

Entonces procuraban prenderle; pero ninguno le echó mano, porque aún no había llegado su hora.

31

Y muchos de la multitud creyeron en él, y decían: El Cristo, cuando venga, ¿hará más señales que las que éste hace?

 

32

Los fariseos envían alguaciles para prender a Jesús

Los fariseos oyeron a la gente que murmuraba de él estas cosas; y los principales sacerdotes y los fariseos enviaron alguaciles para que le prendiesen.

33

Entonces Jesús dijo: Todavía un poco de tiempo estaré con vosotros, e iré al que me envió.

34

Me buscaréis, y no me hallaréis; y a donde yo estaré, vosotros no podréis venir.

35

Entonces los judíos dijeron entre sí: ¿Adónde se irá éste, que no le hallemos? ¿Se irá a los dispersos entre los griegos, y enseñará a los griegos?

36

¿Qué significa esto que dijo: Me buscaréis, y no me hallaréis; y a donde yo estaré, vosotros no podréis venir?

 

37

Ríos de agua viva

En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. Lv. 23:36

38

El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. Ez. 47:1; Zac. 14:8

39

Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado.

 

40

División entre la gente

Entonces algunos de la multitud, oyendo estas palabras, decían: Verdaderamente éste es el profeta.

41

Otros decían: Este es el Cristo. Pero algunos decían: ¿De Galilea ha de venir el Cristo?

42

¿No dice la Escritura que del linaje de David, y de la aldea de Belén, de donde era David, ha de venir el Cristo? Mi. 5:2

43

Hubo entonces disensión entre la gente a causa de él.

44

Y algunos de ellos querían prenderle; pero ninguno le echó mano.

 

45

¡Nunca ha hablado hombre así!

Los alguaciles vinieron a los principales sacerdotes y a los fariseos; y éstos les dijeron: ¿Por qué no le habéis traído?

46

Los alguaciles respondieron: ¡Jamás hombre alguno ha hablado como este hombre!

47

Entonces los fariseos les respondieron: ¿También vosotros habéis sido engañados?

48

¿Acaso ha creído en él alguno de los gobernantes, o de los fariseos?

49

Mas esta gente que no sabe la ley, maldita es.

50

Les dijo Nicodemo, el que vino a él de noche, el cual era uno de ellos: Jn. 3:1-2

51

¿Juzga acaso nuestra ley a un hombre si primero no le oye, y sabe lo que ha hecho?

52

Respondieron y le dijeron: ¿Eres tú también galileo? Escudriña y ve que de Galilea nunca se ha levantado profeta.

 

53

La mujer adúltera

Cada uno se fue a su casa.

San Juan 8

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