La Biblia - Reina Valera 1960

Indice   San Marcos 5

San Marcos

Capítulo 6
Jesús en Nazaret
Mt. 13:53-58
; Lc. 4:16-30

1

Salió Jesús de allí y vino a su tierra, y le seguían sus discípulos.

2

Y llegado el día de reposo, comenzó a enseñar en la sinagoga; y muchos, oyéndole, se admiraban, y decían: ¿De dónde tiene éste estas cosas? ¿Y qué sabiduría es esta que le es dada, y estos milagros que por sus manos son hechos?

3

¿No es éste el carpintero, hijo de María, hermano de Jacobo, de José, de Judas y de Simón? ¿No están también aquí con nosotros sus hermanas? Y se escandalizaban de él.

4

Mas Jesús les decía: No hay profeta sin honra sino en su propia tierra, y entre sus parientes, y en su casa. Jn. 4:44

5

Y no pudo hacer allí ningún milagro, salvo que sanó a unos pocos enfermos, poniendo sobre ellos las manos.

6

Y estaba asombrado de la incredulidad de ellos. Y recorría las aldeas de alrededor, enseñando.

 

7

Misión de los doce discípulos
Mt. 10:5-15
; Lc. 9:1-6

Después llamó a los doce, y comenzó a enviarlos de dos en dos; y les dio autoridad sobre los espíritus inmundos.

8

Y les mandó que no llevasen nada para el camino, sino solamente bordón; ni alforja, ni pan, ni dinero en el cinto, Lc. 10:4-11

9

sino que calzasen sandalias, y no vistiesen dos túnicas.

10

Y les dijo: Dondequiera que entréis en una casa, posad en ella hasta que salgáis de aquel lugar.

11

Y si en algún lugar no os recibieren ni os oyeren, salid de allí, y sacudid el polvo que está debajo de vuestros pies, para testimonio a ellos. De cierto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para los de Sodoma y Gomorra, que para aquella ciudad. Hch. 13:51

12

Y saliendo, predicaban que los hombres se arrepintiesen.

13

Y echaban fuera muchos demonios, y ungían con aceite a muchos enfermos, y los sanaban. St. 5:14

 

14

Muerte de Juan el Bautista
Mt. 14:1-12
; Lc. 9:7-9

Oyó el rey Herodes la fama de Jesús, porque su nombre se había hecho notorio; y dijo: Juan el Bautista ha resucitado de los muertos, y por eso actúan en él estos poderes.

15

Otros decían: Es Elías. Y otros decían: Es un profeta, o alguno de los profetas. Mt. 16:14; Mr. 8:28; Lc. 9:19

16

Al oír esto Herodes, dijo: Este es Juan, el que yo decapité, que ha resucitado de los muertos.

17

Porque el mismo Herodes había enviado y prendido a Juan, y le había encadenado en la cárcel por causa de Herodías, mujer de Felipe su hermano; pues la había tomado por mujer.

18

Porque Juan decía a Herodes: No te es lícito tener la mujer de tu hermano. Lc. 3:19-20

19

Pero Herodías le acechaba, y deseaba matarle, y no podía;

20

porque Herodes temía a Juan, sabiendo que era varón justo y santo, y le guardaba a salvo; y oyéndole, se quedaba muy perplejo, pero le escuchaba de buena gana.

21

Pero venido un día oportuno, en que Herodes, en la fiesta de su cumpleaños, daba una cena a sus príncipes y tribunos y a los principales de Galilea,

22

entrando la hija de Herodías, danzó, y agradó a Herodes y a los que estaban con él a la mesa; y el rey dijo a la muchacha: Pídeme lo que quieras, y yo te lo daré.

23

Y le juró: Todo lo que me pidas te daré, hasta la mitad de mi reino.

24

Saliendo ella, dijo a su madre: ¿Qué pediré? Y ella le dijo: La cabeza de Juan el Bautista.

25

Entonces ella entró prontamente al rey, y pidió diciendo: Quiero que ahora mismo me des en un plato la cabeza de Juan el Bautista.

26

Y el rey se entristeció mucho; pero a causa del juramento, y de los que estaban con él a la mesa, no quiso desecharla.

27

Y en seguida el rey, enviando a uno de la guardia, mandó que fuese traída la cabeza de Juan.

28

El guarda fue, le decapitó en la cárcel, y trajo su cabeza en un plato y la dio a la muchacha, y la muchacha la dio a su madre.

29

Cuando oyeron esto sus discípulos, vinieron y tomaron su cuerpo, y lo pusieron en un sepulcro.

 

30

Alimentación de los cinco mil
Mt. 14:13-21
; Lc. 9:10-17; Jn. 6:1-14

Entonces los apóstoles se juntaron con Jesús, y le contaron todo lo que habían hecho, y lo que habían enseñado.

31

Él les dijo: Venid vosotros aparte a un lugar desierto, y descansad un poco. Porque eran muchos los que iban y venían, de manera que ni aun tenían tiempo para comer.

32

Y se fueron solos en una barca a un lugar desierto.

33

Pero muchos los vieron ir, y le reconocieron; y muchos fueron allá a pie desde las ciudades, y llegaron antes que ellos, y se juntaron a él.

34

Y salió Jesús y vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas que no tenían pastor; y comenzó a enseñarles muchas cosas. 1ª R. 22:17; 2ª Cr. 18:16; Zac. 10:2; Mt. 9:36

35

Cuando ya era muy avanzada la hora, sus discípulos se acercaron a él, diciendo: El lugar es desierto, y la hora ya muy avanzada.

36

Despídelos para que vayan a los campos y aldeas de alrededor, y compren pan, pues no tienen qué comer.

37

Respondiendo él, les dijo: Dadles vosotros de comer. Ellos le dijeron: ¿Que vayamos y compremos pan por doscientos denarios, y les demos de comer?

38

Él les dijo: ¿Cuántos panes tenéis? Id y vedlo. Y al saberlo, dijeron: Cinco, y dos peces.

39

Y les mandó que hiciesen recostar a todos por grupos sobre la hierba verde.

40

Y se recostaron por grupos, de ciento en ciento, y de cincuenta en cincuenta.

41

Entonces tomó los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, bendijo, y partió los panes, y dio a sus discípulos para que los pusiesen delante; y repartió los dos peces entre todos.

42

Y comieron todos, y se saciaron.

43

Y recogieron de los pedazos doce cestas llenas, y de lo que sobró de los peces.

44

Y los que comieron eran cinco mil hombres.

 

45

Jesús anda sobre el mar
Mt. 14:22-27
; Jn. 6:15-21

En seguida hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a Betsaida, en la otra ribera, entre tanto que él despedía a la multitud.

46

Y después que los hubo despedido, se fue al monte a orar;

47

y al venir la noche, la barca estaba en medio del mar, y él solo en tierra.

48

Y viéndoles remar con gran fatiga, porque el viento les era contrario, cerca de la cuarta vigilia de la noche vino a ellos andando sobre el mar, y quería adelantárseles.

49

Viéndole ellos andar sobre el mar, pensaron que era un fantasma, y gritaron;

50

porque todos le veían, y se turbaron. Pero en seguida habló con ellos, y les dijo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis!

51

Y subió a ellos en la barca, y se calmó el viento; y ellos se asombraron en gran manera, y se maravillaban.

52

Porque aún no habían entendido lo de los panes, por cuanto estaban endurecidos sus corazones.

 

53

Jesús sana a los enfermos en Genesaret
Mt. 14:34-36

Terminada la travesía, vinieron a tierra de Genesaret, y arribaron a la orilla.

54

Y saliendo ellos de la barca, en seguida la gente le conoció.

55

Y recorriendo toda la tierra de alrededor, comenzaron a traer de todas partes enfermos en lechos, a donde oían que estaba.

56

Y dondequiera que entraba, en aldeas, ciudades o campos, ponían en las calles a los que estaban enfermos, y le rogaban que les dejase tocar siquiera el borde de su manto; y todos los que le tocaban quedaban sanos.

San Marcos 7

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