La Biblia - Reina Valera 1960

Indice   San Mateo 28

San Marcos

Capítulo 1
Predicación de Juan el Bautista
Mt. 3:1-12
; Lc. 3:1-9, 15-17; Jn. 1:19-28

1

Principio del evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios.

2

Como está escrito en Isaías el profeta: He aquí yo envío mi mensajero delante de tu faz, El cual preparará tu camino delante de ti.

3

Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor; Enderezad sus sendas.

4

Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo de arrepentimiento para perdón de pecados.

5

Y salían a él toda la provincia de Judea, y todos los de Jerusalén; y eran bautizados por él en el río Jordán, confesando sus pecados.

6

Y Juan estaba vestido de pelo de camello, y tenía un cinto de cuero alrededor de sus lomos; y comía langostas y miel silvestre.

7

Y predicaba, diciendo: Viene tras mí el que es más poderoso que yo, a quien no soy digno de desatar encorvado la correa de su calzado.

8

Yo a la verdad os he bautizado con agua; pero él os bautizará con Espíritu Santo.

 

9

El bautismo de Jesús
Mt. 3:13-17
; Lc. 3:21-22

Aconteció en aquellos días, que Jesús vino de Nazaret de Galilea, y fue bautizado por Juan en el Jordán.

10

Y luego, cuando subía del agua, vio abrirse los cielos, y al Espíritu como paloma que descendía sobre él.

11

Y vino una voz de los cielos que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia.

 

12

Tentación de Jesús
Mt. 4:1-11
; Lc. 4:1-13

Y luego el Espíritu le impulsó al desierto.

13

Y estuvo allí en el desierto cuarenta días, y era tentado por Satanás, y estaba con las fieras; y los ángeles le servían.

 

14

Jesús principia su ministerio
Mt. 4:12-17
; Lc. 4:14-15

Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios,

15

diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.

 

16

Jesús llama a cuatro pescadores
Mt. 4:18-22
; Lc.5:1-11

Andando junto al mar de Galilea, vio a Simón y a Andrés su hermano, que echaban la red en el mar; porque eran pescadores.

17

Y les dijo Jesús: Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres.

18

Y dejando luego sus redes, le siguieron.

19

Pasando de allí un poco más adelante, vio a Jacobo hijo de Zebedeo, y a Juan su hermano, también ellos en la barca, que remendaban las redes.

20

Y luego los llamó; y dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, le siguieron.

 

21

Un hombre que tenía un espíritu inmundo
Lc. 4:31-37

Y entraron en Capernaum; y los días de reposo, entrando en la sinagoga, enseñaba.

22

Y se admiraban de su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas.

23

Pero había en la sinagoga de ellos un hombre con espíritu inmundo, que dio voces,

24

diciendo: ¡Ah! ¿qué tienes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido para destruirnos? Sé quién eres, el Santo de Dios.

25

Pero Jesús le reprendió, diciendo: ¡Cállate, y sal de él!

26

Y el espíritu inmundo, sacudiéndole con violencia, y clamando a gran voz, salió de él.

27

Y todos se asombraron, de tal manera que discutían entre sí, diciendo: ¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es esta, que con autoridad manda aun a los espíritus inmundos, y le obedecen?

28

Y muy pronto se difundió su fama por toda la provincia alrededor de Galilea.

 

29

Jesús sana a la suegra de Pedro
Mt. 8:14-15
; Lc. 4:38-39

Al salir de la sinagoga, vinieron a casa de Simón y Andrés, con Jacobo y Juan.

30

Y la suegra de Simón estaba acostada con fiebre; y en seguida le hablaron de ella.

31

Entonces él se acercó, y la tomó de la mano y la levantó; e inmediatamente le dejó la fiebre, y ella les servía.

 

32

Muchos sanados al ponerse el sol
Mt. 8:16-17
; Lc. 4:40-41

Cuando llegó la noche, luego que el sol se puso, le trajeron todos los que tenían enfermedades, y a los endemoniados;

33

y toda la ciudad se agolpó a la puerta.

34

Y sanó a muchos que estaban enfermos de diversas enfermedades, y echó fuera muchos demonios; y no dejaba hablar a los demonios, porque le conocían.

 

35

Jesús recorre Galilea predicando
Lc. 4:42-44

Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba.

36

Y le buscó Simón, y los que con él estaban;

37

y hallándole, le dijeron: Todos te buscan.

38

Él les dijo: Vamos a los lugares vecinos, para que predique también allí; porque para esto he venido.

39

Y predicaba en las sinagogas de ellos en toda Galilea, y echaba fuera los demonios.

 

40

Jesús sana a un leproso
Mt. 8:1-4
; Lc.5:12-16

Vino a él un leproso, rogándole; e hincada la rodilla, le dijo: Si quieres, puedes limpiarme.

41

Y Jesús, teniendo misericordia de él, extendió la mano y le tocó, y le dijo: Quiero, sé limpio.

42

Y así que él hubo hablado, al instante la lepra se fue de aquél, y quedó limpio.

43

Entonces le encargó rigurosamente, y le despidió luego,

44

y le dijo: Mira, no digas a nadie nada, sino ve, muéstrate al sacerdote, y ofrece por tu purificación lo que Moisés mandó, para testimonio a ellos.

45

Pero ido él, comenzó a publicarlo mucho y a divulgar el hecho, de manera que ya Jesús no podía entrar abiertamente en la ciudad, sino que se quedaba fuera en los lugares desiertos; y venían a él de todas partes.

San Marcos 2

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