La Biblia - Reina Valera 1960

Indice   San Mateo 2

San Mateo

Capítulo 3
Predicación de Juan el Bautista
Mr. 1:1-8; Lc. 3:1-9, 15-17; Jn. 1:19-28

1

En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea,

2

y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado. Dn. 2:44. Mt. 4:17; Mr. 1:15

3

Pues éste es aquel de quien habló el profeta Isaías, cuando dijo:
Voz del que clama en el desierto:
Preparad el camino del Señor,
Enderezad sus sendas. Is. 40:3

4

Y Juan estaba vestido de pelo de camello, y tenía un cinto de cuero alrededor de sus lomos; y su comida era langostas y miel silvestre. 2ª R. 1:8

5

Y salía a él Jerusalén, y toda Judea, y toda la provincia de alrededor del Jordán,

6

y eran bautizados por él en el Jordán, confesando sus pecados.

7

Al ver él que muchos de los fariseos y de los saduceos venían a su bautismo, les decía: ¡Generación de víboras! ¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera? Mt. 12:34; 23:33

8

Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento,

9

y no penséis decir dentro de vosotros mismos: A Abraham tenemos por padre; porque yo os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras. Jn. 8:33

10

Y ya también el hacha está puesta a la raíz de los árboles; por tanto, todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado en el fuego. Mt. 7:19

11

Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.

12

Su aventador está en su mano, y limpiará su era; y recogerá su trigo en el granero, y quemará la paja en fuego que nunca se apagará.

 

13

El Bautismo de Jesús
Mr. 1:9-11; Lc. 3:21-22

Entonces Jesús vino de Galilea a Juan al Jordán, para ser bautizado por él.

14

Mas Juan se le oponía, diciendo: Yo necesito ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí?

15

Pero Jesús le respondió: Deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia. Entonces le dejó.

16

Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él.

17

Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia. Is. 42:1; Mt. 12:18; 17:5; Mr. 9:7; Lc. 9:35

San Mateo 4

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