La Biblia - Reina Valera 1960

Indice   Proverbios 30

Proverbios

Capítulo 31
Exhortación a un rey

1

Palabras del rey Lemuel; la profecía con que le enseñó su madre.

2

¿Qué, hijo mío? ¿y qué, hijo de mi vientre?
¿Y qué, hijo de mis deseos?

3

No des a las mujeres tu fuerza,
Ni tus caminos a lo que destruye a los reyes.

4

No es de los reyes, oh Lemuel, no es de los reyes beber vino,
Ni de los príncipes la sidra;

5

No sea que bebiendo olviden la ley,
Y perviertan el derecho de todos los afligidos.

6

Dad la sidra al desfallecido,
Y el vino a los de amargado ánimo.

7

Beban, y olvídense de su necesidad,
Y de su miseria no se acuerden más.

8

Abre tu boca por el mudo
En el juicio de todos los desvalidos.

9

Abre tu boca, juzga con justicia,
Y defiende la causa del pobre y del menesteroso.

 

10

Elogio de la mujer virtuosa

Mujer virtuosa, ¿quién la hallará?
Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas.

11

El corazón de su marido está en ella confiado,
Y no carecerá de ganancias.

12

Le da ella bien y no mal
Todos los días de su vida.

13

Busca lana y lino,
Y con voluntad trabaja con sus manos.

14

Es como nave de mercader;
Trae su pan de lejos.

15

Se levanta aun de noche
Y da comida a su familia
Y ración a sus criadas.

16

Considera la heredad, y la compra,
Y planta viña del fruto de sus manos.

17

Ciñe de fuerza sus lomos,
Y esfuerza sus brazos.

18

Ve que van bien sus negocios;
Su lámpara no se apaga de noche.

19

Aplica su mano al huso,
Y sus manos a la rueca.

20

Alarga su mano al pobre,
Y extiende sus manos al menesteroso.

21

No tiene temor de la nieve por su familia,
Porque toda su familia está vestida de ropas dobles.

22

Ella se hace tapices;
De lino fino y púrpura es su vestido.

23

Su marido es conocido en las puertas,
Cuando se sienta con los ancianos de la tierra.

24

Hace telas, y vende,
Y da cintas al mercader.

25

Fuerza y honor son su vestidura;
Y se ríe de lo por venir.

26

Abre su boca con sabiduría,
Y la ley de clemencia está en su lengua.

27

Considera los caminos de su casa,
Y no come el pan de balde.

28

Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada;
Y su marido también la alaba:

29

Muchas mujeres hicieron el bien;
Mas tú sobrepasas a todas.

30

Engañosa es la gracia, y vana la hermosura;
La mujer que teme a Jehová, ésa será alabada.

31

Dadle del fruto de sus manos,
Y alábenla en las puertas sus hechos.

Eclesiastés 1

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