La Biblia - Reina Valera 1960

Indice   Salmos 103

Salmos

Salmo 104
Dios cuida de su creación

1

Bendice, alma mía, a Jehová.
Jehová Dios mío, mucho te has engrandecido;
Te has vestido de gloria y de magnificencia.

2

El que se cubre de luz como de vestidura,
Que extiende los cielos como una cortina,

3

Que establece sus aposentos entre las aguas,
El que pone las nubes por su carroza,
El que anda sobre las alas del viento;

4

El que hace a los vientos sus mensajeros,
Y a las flamas de fuego sus ministros. He. 1:7

5

Él fundó la tierra sobre sus cimientos;
No será jamás removida.

6

Con el abismo, como con vestido, la cubriste;
Sobre los montes estaban las aguas.

7

A tu reprensión huyeron;
Al sonido de tu trueno se apresuraron;

8

Subieron los montes, descendieron los valles,
Al lugar que tú les fundaste.

9

Les pusiste término, el cual no traspasarán,
Ni volverán a cubrir la tierra.

10

Tú eres el que envía las fuentes por los arroyos;
Van entre los montes;

11

Dan de beber a todas las bestias del campo;
Mitigan su sed los asnos monteses.

12

A sus orillas habitan las aves de los cielos;
Cantan entre las ramas.

13

Él riega los montes desde sus aposentos;
Del fruto de sus obras se sacia la tierra.

14

Él hace producir el heno para las bestias,
Y la hierba para el servicio del hombre,
Sacando el pan de la tierra,

15

Y el vino que alegra el corazón del hombre,
El aceite que hace brillar el rostro,
Y el pan que sustenta la vida del hombre.

16

Se llenan de savia los árboles de Jehová,
Los cedros del Líbano que él plantó.

17

Allí anidan las aves;
En las hayas hace su casa la cigüeña.

18

Los montes altos para las cabras monteses;
Las peñas, madrigueras para los conejos.

19

Hizo la luna para los tiempos;
El sol conoce su ocaso.

20

Pones las tinieblas, y es la noche;
En ella corretean todas las bestias de la selva.

21

Los leoncillos rugen tras la presa,
Y para buscar de Dios su comida.

22

Sale el sol, se recogen,
Y se echan en sus cuevas.

23

Sale el hombre a su labor,
Y a su labranza hasta la tarde.

24

¡Cuán innumerables son tus obras, oh Jehová!
Hiciste todas ellas con sabiduría;
La tierra está llena de tus beneficios.

25

He allí el grande y anchuroso mar,
En donde se mueven seres innumerables,
Seres pequeños y grandes.

26

Allí andan las naves;
Allí este leviatán que hiciste para que jugase en él. Job. 41:1; Sal. 74:14; Is.27:1

27

Todos ellos esperan en ti,
Para que les des su comida a su tiempo.

28

Les das, recogen;
Abres tu mano, se sacian de bien.

29

Escondes tu rostro, se turban;
Les quitas el hálito, dejan de ser,
Y vuelven al polvo.

30

Envías tu Espíritu, son creados,
Y renuevas la faz de la tierra.

31

Sea la gloria de Jehová para siempre;
Alégrese Jehová en sus obras.

32

Él mira a la tierra, y ella tiembla;
Toca los montes, y humean.

33

A Jehová cantaré en mi vida;
A mi Dios cantaré salmos mientras viva.

34

Dulce será mi meditación en él;
Yo me regocijaré en Jehová.

35

Sean consumidos de la tierra los pecadores,
Y los impíos dejen de ser.
Bendice, alma mía, a Jehová.
Aleluya.

Salmos 105

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