La Biblia - Reina Valera 1960

Indice   Salmos 43

Salmos

Salmo 44
Liberaciones pasadas y pruebas presentes
Al músico principal. Masquil de los hijos de Coré.

1

Oh Dios, con nuestros oídos hemos oído, nuestros padres nos han contado,
La obra que hiciste en sus días, en los tiempos antiguos.

2

Tú con tu mano echaste las naciones, y los plantaste a ellos;
Afligiste a los pueblos, y los arrojaste.

3

Porque no se apoderaron de la tierra por su espada,
Ni su brazo los libró;
Sino tu diestra, y tu brazo, y la luz de tu rostro,
Porque te complaciste en ellos.

4

Tú, oh Dios, eres mi rey;
Manda salvación a Jacob.

5

Por medio de ti sacudiremos a nuestros enemigos;
En tu nombre hollaremos a nuestros adversarios.

6

Porque no confiaré en mi arco,
Ni mi espada me salvará;

7

Pues tú nos has guardado de nuestros enemigos,
Y has avergonzado a los que nos aborrecían.

8

En Dios nos gloriaremos todo el tiempo,
Y para siempre alabaremos tu nombre. Selah

9

Pero nos has desechado, y nos has hecho avergonzar;
Y no sales con nuestros ejércitos.

10

Nos hiciste retroceder delante del enemigo,
Y nos saquean para sí los que nos aborrecen.

11

Nos entregas como ovejas al matadero,
Y nos has esparcido entre las naciones.

12

Has vendido a tu pueblo de balde;
No exigiste ningún precio.

13

Nos pones por afrenta de nuestros vecinos,
Por escarnio y por burla de los que nos rodean.

14

Nos pusiste por proverbio entre las naciones;
Todos al vernos menean la cabeza.

15

Cada día mi vergüenza está delante de mí,
Y la confusión de mi rostro me cubre,

16

Por la voz del que me vitupera y deshonra,
Por razón del enemigo y del vengativo.

17

Todo esto nos ha venido, y no nos hemos olvidado de ti,
Y no hemos faltado a tu pacto.

18

No se ha vuelto atrás nuestro corazón,
Ni se han apartado de tus caminos nuestros pasos,

19

Para que nos quebrantases en el lugar de chacales,
Y nos cubrieses con sombra de muerte.

20

Si nos hubiésemos olvidado del nombre de nuestro Dios,
O alzado nuestras manos a dios ajeno,

21

¿No demandaría Dios esto?
Porque él conoce los secretos del corazón.

22

Pero por causa de ti nos matan cada día;
Somos contados como ovejas para el matadero. Ro.8:36

23

Despierta; ¿por qué duermes, Señor?
Despierta, no te alejes para siempre.

24

¿Por qué escondes tu rostro,
Y te olvidas de nuestra aflicción, y de la opresión nuestra?

25

Porque nuestra alma está agobiada hasta el polvo,
Y nuestro cuerpo está postrado hasta la tierra.

26

Levántate para ayudarnos,
Y redímenos por causa de tu misericordia.

Salmos 45

www.tunuevaalegria.com.ve